El mercado mundial de la salud digital superó los 330.000 millones de dólares en 2025. Es un dato que impresiona, pero que por sí solo dice poco. Lo que realmente importa es lo que hay detrás: un cambio estructural en la forma en que se organiza, se presta y se vive la atención sanitaria. Un cambio que ya está ocurriendo, también en territorios como el nuestro.
En artículos anteriores hemos hablado de qué es el eHealth y de cómo la telemedicina o los registros clínicos digitales están transformando la atención al paciente. Hoy queremos dar un paso más y explorar hacia dónde se dirige el sector en este momento, y por qué Extremadura forma parte de esa conversación.
Las tendencias que marcan el presente dentro de la E-Salud
Si hay una tecnología que concentra la mayoría de las apuestas del sector en este momento, esa es la inteligencia artificial aplicada a la clínica. No se trata solo de diagnosticar mejor, sino de liberar tiempo médico: los llamados “escribas digitales” —sistemas de IA que documentan automáticamente la consulta mientras esta se produce— están reduciendo la carga administrativa de los profesionales sanitarios y, con ello, el desgaste que genera. Una prueba piloto realizada en Stanford con 48 médicos mostró reducciones significativas en los índices de burnout tras su introducción.
Junto a la IA, los dispositivos conectados —wearables, sensores biomédicos, tensiómetros inteligentes— están permitiendo que el seguimiento de pacientes crónicos se produzca en tiempo real y desde el domicilio. El concepto de “hogar como espacio sanitario” ha dejado de ser metáfora para convertirse en un modelo de atención real, especialmente valioso para población mayor con movilidad reducida o en zonas con acceso limitado a centros de salud.
A nivel sistémico, la interoperabilidad de datos ocupa el centro del debate europeo. El European Health Data Space (EHDS) es la iniciativa de la Unión Europea para garantizar que la información clínica fluya de forma segura entre sistemas, países y niveles asistenciales. Es el paso necesario para que todas las demás tecnologías funcionen de manera coordinada y no como soluciones aisladas.
Extremadura, en el mapa europeo de la salud digital
Aquí es donde la historia toma un giro relevante para quienes formamos parte de la Red Circular FAB.
Extremadura es la única región española integrada en el consorcio europeo UNITE, una iniciativa cofinanciada al 50% por la Comisión Europea dentro del programa Horizonte Europa, con un presupuesto global de 20 millones de euros. La participación se canaliza a través de FUNDECYT-PCTEX y se enmarca en el reconocimiento de Extremadura como Valle Regional de Innovación por parte de la UE en 2024. El consorcio reúne a actores de Dinamarca, Alemania, Grecia, Italia, Polonia y Reino Unido, y está diseñado precisamente para que startups y empresas regionales puedan escalar sus soluciones al mercado europeo.

Al mismo tiempo, el Servicio Extremeño de Salud ya trabaja con herramientas de IA conversacional para el seguimiento de pacientes crónicos, y FUNDESALUD participa en proyectos europeos centrados en envejecimiento activo y atención a personas con demencia. La región no está observando la transformación desde fuera: está dentro.
Una oportunidad para el emprendimiento local
El eHealth no es solo un sector en crecimiento. Es un campo en el que las soluciones más necesarias no siempre vienen de los grandes centros urbanos. La dispersión geográfica, el envejecimiento de la población, la atención a la cronicidad: son retos específicos de territorios como el nuestro que demandan respuestas diseñadas desde el conocimiento local.
Desde la Red Circular FAB, creemos que ese conocimiento existe. Y que el momento para ponerlo en valor es ahora.













